La crisis poselectoral en Bolivia no cedió y, mientras la OEA realiza su auditoria vinculante de los resultados de las elecciones presidenciales, las internas de la oposición quedaron al desnudo cuando el ex presidente Jorge Quiroga exigió al candidato Carlos Mesa que “tome el toro por las astas” y lidere las denuncias sobre un presunto fraude.

En paralelo, el sector más radical de la oposición, liderado por Luis Fernando Camacho, el empresario que encabeza a un grupo de organizaciones civiles de ocho de los nueve departamentos, se mantuvo firme en su pedido de renuncia al presidente Evo Morales y amenazó con paralizar a todo el país, empezando mañana miércoles con la capital, La Paz.

“El día de mañana, a las dos y media de la tarde, retorno a la ciudad de La Paz y así será todos los días hasta que yo llegue a entrar a palacio de gobierno” para darle esa carta de renuncia a Morales para que firme, aseguró Camacho, según la agencia de noticias EFE, luego de que las fuerzas de seguridad no lo dejaran salir del aeropuerto en la capital y lo obligaran a volver a su ciudad, Santa Cruz de la Sierra, el epicentro de los reclamos opositores más radicales.

Tras críticas de las misiones de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE) sobre la transparencia del escrutinio, Morales aceptó la auditoría de la primera organización regional.

Desde entonces, las divisiones internas de la oposición se han vuelto cada vez más evidentes.

Hace casi una semana, el ex presidente y candidato opositor que aspira a ir a un balotaje, Mesa, rechazó la auditoria de la OEA porque, argumentó, “fue pactada unilateralmente” entre la organización regional y el gobierno de Morales.

Tras este rechazo, los comités cívicos de los departamentos de mayoría opositora en el país asumieron una posición más radical, iniciaron un paro, bloquearon calles y rutas, le dieron un ultimátum a Morales -que venció anoche- para que renunciara y hasta llamaron a las Fuerzas Armadas a que se sumen a sus protestas.

Pese a que en los últimos días no sumaron ningún apoyo partidario o institucional, Camacho este martes redobló su ofensiva y prometió llevar las protestas de los cívicos al corazón político del país, la sede del gobierno en La Paz.

Esta semana, Comunidad Ciudadana (CC), la coalición que presentó la candidatura de Mesa, se desmarcó del ultimátum de los cívicos y aseguró que no lo apoya, lo que dejó a la fuerza sin una estrategia activa para avanzar su reclamo electoral.

En ese contexto, Quiroga, ex presidente y referente de la oposición partidaria a Morales, exigió a Mesa que asuma el liderazgo del reclamo en esta crisis poselectoral, acepte la auditoria de la OEA y aporte evidencia sobre el presunto fraude.

“La comunidad internacional ha señalado que esa es la ruta, como Carlos Mesa tiene las actas, su equipo las tiene hay que demostrar a la OEA, a Brasil, a Colombia, Argentina a todo el mundo el fraude, la responsabilidad de Carlos Mesa, de los opositores es mostrar a todo el mundo de qué dimensión es el fraude”, afirmó Quiroga, según medios locales.

“Don Carlos Mesa, es hora, yo he hablado, que tome el toro por las astas, que decida y lidere, la gente ha votado por él, yo he pedido que votemos por él y no hemos pedido que voten por un rector”, agregó.

Poco después, Mesa ofreció una conferencia de prensa.

“Estamos convencidos de que debemos promover una acción transparente, activista, movilizadora, pacífica y democrática con el objetivo claro de que Evo Morales se vaya del gobierno porque cometió el fraude monumental de no respetar la voluntad popular”, sentenció el candidato opositor, aunque no explicó cuál será esa “acción”.

Mientras tanto, en La Paz, la base popular de Morales volvió a mostrar su fuerza en las calles.

Miles de personas llegaron desde la ciudad vecina de El Alto y se sumaron a colectivos de mineros, obreros y campesinos en una manifestación convocada por la Central Obrera Boliviana (COB).

El propio Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, participaron.

“Mi pedido es la unidad, la unidad siempre será el triunfo del pueblo boliviano, de los sectores más humildes; la unidad siempre será la derrota de los vende patrias”, aseguró el mandatario, quien prometió, una vez más, aceptar el resultado de la auditoria de la OEA.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201911/406140-crecen-las-internas-entre-la-oposicion-boliviana-en-la-crisis-poselectoral.html

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