Si bien los incidentes domésticos aumentaron con la permanencia en los domicilios, existen desde siempre y son causa de una gran cantidad de víctimas.

Las lesiones por incidentes domésticos causan una gran cantidad de víctimas en nuestro país siendo los más afectados los niños, adolescentes y adultos mayores. A veces el desenlace trae consecuencias severas e irreparables y otras conlleva a períodos largos de recuperación provocando, además, un daño emocional, psicológico y social.

Decimos que son incidentes y no accidentes porque en general son evitables y en la mayoría de los casos surgen por desinformación o negligencia. Por lo que trabajar sobre valores y actitudes en todos los ámbitos de la sociedad para desarrollar una cultura de la prevención será vital para reducirlos.

El inicio del aislamiento social obligatorio debido a la pandemia por Covid-19 significó un repentino aumento de la permanencia en los domicilios y la realización de más e incluso nuevas actividades domésticas que desembocaron en incidentes. Pero hay un dato a tener en cuenta, si bien se ha notado un aumento en las consultas o guardias, preocupa que en muchos casos los incidentes pueden ser graves y las consultas no se llevan a cabo o se realizan de forma tardía por temor al contagio, lo que puede poner muchas veces en riesgo la salud.

Dentro de los incidentes domésticos, las lesiones por cortes, golpes y caídas son muy frecuentes, por ello es importante estar alertas y seguir determinadas pautas de acción en caso de que ocurran.

La Asociación Argentina de Cirugía recomienda que ante la presencia de una herida se identifique la misma, se controle la hemorragia en caso que exista, se desinfecte la zona para prevenir la infección y se contacte con el personal sanitario en caso de que sea necesario.

Una herida es la pérdida de continuidad de la piel y/o tejidos como consecuencia de un traumatismo. Hay diferentes tipos de heridas y se clasifican según su profundidad (escoriaciones, heridas superficiales, profundas, penetrantes y perforantes), y según su causa (abrasión o raspón, herida cortante, herida punzante, avulsión, aplastamiento, amputación, entre otras).

Es importante trabajar en la prevención desde pequeños en todos los ámbitos de la sociedad: en el hogar, en la escuela, en el ámbito deportivo, en el trabajo, en el tránsito (según el rol de peatón, ciclista, motociclista, automovilista o chofer de vehículos de pasajeros) o para prevenir los actos de violencia en cualquiera de sus formas. Cuando fallan los mecanismos defensivos de las barreras de la prevención, se desencadenan importantes problemas en la salud pública, con inmensos costos médicos, sociales y económicos.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202009/517440-opinion-incidentes-domesticos.html

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