Berch lleva 18 años en su profesión

Berch lleva 18 aos en su profesin

María Laura Berch, actriz, coach actoral y directora de casting de proyectos como “El Ángel”, “Crímenes de familia” y “Maradona sueño bendito” aseguró que la proliferación de contenidos internacionales para plataformas no alteró el modo de elegir intérpretes para los proyectos y que entiende “al casting como una instancia de encuentro y reflexión”.

“Estamos todes acostumbrades a trabajar ante muchas dificultades tratando de hacer películas inolvidables que hagan crecer al cine, y las plataformas lo que trajeron fue eso mismo pero con otro volumen, porque no tenés que resolver 15 personajes sino 300”, dijo a Télam Berch, quien los días 7, 15 y 21 de noviembre participará del ciclo “Casting, selftape & actuación frente a cámara”, tres encuentros por Zoom para artistas a los que se puede acceder desde el enlace https://espaciopotencia.com/.

Actriz egresada de la Universidad Nacional de las Artes y alumna de Juan Carlos Gené, Julio Chávez, Rubén Szuchmacher, entre otros, Berch complementó su formación con estudios en pedagogía, didáctica y psicología infantil en cursos universitarios.

Si bien sus comienzos fueron sobre el escenario, rápidamente cambió de lugar y hoy lleva ya casi dos décadas en un papel tras bambalinas tan clave como poco publicitado en la industria.

Ha sucedido que mirás a alguien y decís “es”. Y es maravilloso lo que pasa en la película, pero me gusta pensar que es un conjunto.

María Laura Berch

Combinando roles de directora de casting y coach actoral (de adultos y niños) en proyectos como “El potro”, “Gilda, no me arrepiento de este amor” (Lorena Muñoz), de “El Ángel” (Luis Ortega), “Re loca” (Martino Zaidelis), “La reina del miedo” (Valeria Bertuccelli, F. Tiscornia), “Mamá se fue de viaje” (Ariel Winograd); “Una especie de familia” (Diego Lerman), “Me casé con un boludo” (Juan Taratuto) ; “La luz incidente” (Ariel Rotter) y “Messi” (Alex de la Iglesia).

Télam: ¿Cómo se llega a ser directora de casting?

María Laura Berch: Cada persona tiene su experiencia, que es muy personal, porque no es algo que está sistematizado en las escuelas de cine, entonces arribamos desde la práctica, la curiosidad que nos da la actuación. Podemos arribar también desde una relación con el lenguaje audiovisual, la producción o la experiencia en un rol más técnico. Hay muchas puertas de entrada para el mundo de la dirección de casting. Yo estoy formada en actuación en el dispositivo teatral, pero una vez que entré en el mundo del cine hace 18 años me dediqué a eso, a estar de este lado, y no paré.

T: ¿Cómo es el proceso de trabajo desde que recibís un guion hasta que elegís al intérprete del personaje?

MLB: Me interesa entender la instancia de casting como un encuentro, como una instancia de reflexión del proyecto y me interesa darle espacio tanto a lo que puedo intuir como a aquello que venga a desvelarme el material, que tenía todas estas aristas que yo no imaginaba. Hay una instancia de análisis profundo que dependerá de cada profesional, el camino que le interese tomar y desde dónde mire el proyecto. Después hay una instancia concreta de cómo te relacionás con eso que está escrito y en lo personal me interesa un trabajo muy cercano al director porque tengo que entender la película a través de sus ojos, cómo ve el cine.

T: ¿Recordás casos donde ese encuentro o instancia de reflexión sucedió en modo de “eureka”?

MLB: Ha sucedido que mirás a alguien y decís “es”. Y es maravilloso lo que pasa en la película, pero me gusta pensar que es un conjunto. Yanina Ávila en la película de Diego Lerman “Una especie de familia”, que después filmamos “Crímenes de familia”, se acercó al proyecto de manera mágica, se produjo el encuentro; me conmueve también Marcelo Subiotto en “La Luz incidente” (Ariel Rotter), Alián Devetac en “La tercera orilla” de Celina Murga, ahí hubo algo también pero no se lo cargo solo al casting. Me interesa pensar que el encuentro permitió reunir la palabra escrita con lo que estás humanidades propiciaron.

T: ¿Recordás algún proceso en particular?

MLB: Muchos. Tuve la oportunidad de acompañar procesos reveladores como cuando Maite Lanata hizo su primera película (“Mía” de Javier Van de Couter), las experiencias con Natalia Oreiro con su trabajo actoral. Porque para mí también es revelar una herramienta, ella es conocida y es un desafío inmenso. Pero ahí combino la parte de dirección de casting con el coaching.

T: ¿Cambia el proceso de casting cuando se trata de producciones para plataformas internacionales?

MLB: Las plataformas tienen identidad, una búsqueda estética, pero también son mercados distintos, no es lo mismo para una plataforma si es un proyecto que es a nivel mundial o si es Latinoamérica, hay parámetros distintos y no existe una única metodología de trabajo. Pero en mi caso el estándar de trabajo es el mismo a cuando trabajo con una película de autor, que tal vez lleva cinco años detrás de un proyecto.

T: ¿Las personas que se encargan de dirigir casting están organizadas de alguna manera?

MLB: Estamos camino a construir y comprender cómo es nuestra profesión quienes la veníamos ejerciendo. En Argentina hay un grupo grande de trabajadores y trabajadoras de todo el país. Nos empezamos a encontrar porque profesionalmente está buenísimo repensarnos puertas adentro. Tenemos una agrupación muy nueva que está con fuerza tratando de pensarse como profesión que se llama RAC: Red Argentina de Casting, un espacio de encuentro, reflexión, diálogo para comprendernos dentro de la industria y pensar, entre otras cosas, qué pasa con la llegada de las plataformas.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202011/532539-maria-laura-berch-entiendo-al-casting-como-una-instancia-de-encuentro-y-reflexion.html