Después de casi tres semanas ininterrumpidas de masivas protestas opositoras en Líbano, miles de oficialistas se concentraron hoy en las afueras de Beirut para apoyar al presidente, Michel Aoun, y su yerno y canciller, Gebran Basil, dos figuras fuertemente cuestionadas en esta crisis.

La multitud de militantes del partido Corriente Patriótica Libre, fundada Aoun y dirigida actualmente por Basil, llegaron de varias regiones del país para manifestarse en la ruta que lleva al Palacio Presidencial, con banderas partidarias y del Ejército nacional, informó la agencia de noticias EFE.

“La revolución debe llevarse a cabo contra la injusticia; si no, colapsará”, afirmó Basil, defendiendo su intención de seguir en el gobierno.

“Si tratan a todos de corruptos, los corruptos no podrán rendir cuentas”, agregó.

Esta semana, el primer ministro Saad Hariri presentó su renuncia y la de todo su gobierno, en un intento por calmar las propuestas.

Sin embargo, como la rigidez del sistema político sectario de Líbano no le permitió al Parlamento encontrar un reemplazo, Aoun volvió a proponerle a Hariri que dirigida un gobierno de transición, que aún no se sabe qué tipo de gabinete tendrá.

Aoun, en un intento por congraciarse con los manifestantes, propuso un gobierno de tecnócratas que se base en la meritocracia y no las cuotas sectarias; pero tanto Hezbollah como otros partidos que participaban de la coalición de gobierno se negaron.

El sistema político sectario actual de Líbano siempre fue inestable, especialmente dada la ubicación geopolítica del país. Sin embargo, en los últimos años, comenzó a hacerse evidente también otro tipo de inestabilidad, una que trasciende a los clivajes religiosos y se explica por la creciente desigualdad social y económica.

Apenas un 1% de los libaneses mayores de 18 años acumulan un cuarto del ingreso nacional y casi 40% de los jóvenes, muchos de ellos universitarios, están desempleados.

A esto se suma cortes de luz frecuentes, servicios públicos deficientes -hace tres años, por ejemplo, las protestas estallaron por el servicio de eliminación de residuos-, facturas de luz, agua y teléfono caras, y una clase política dominada por un puñado de familias y por las divisiones establecidas por las principales comunidades religiosas del país.

En estos últimos 13 días de protestas, los principales partidos que se dividen el poder del Poder Ejecutivo y el Legislativo rechazaron la posibilidad de un cambio de gobierno y hasta demonizaron a los manifestantes que piden cambios políticos profundos.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201911/405459-tras-otra-noche-de-protestas-opositoras-miles-de-oficialistas-se-manifiestan-en-libano.html

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